LA COLECCION

La figura del coleccionista de obras de arte hace referencia a un hombre culto, que no sólo trata de gozar de los placeres que la contemplación de. la obra de arte le proporciona, sino también de la pasión de poseerla permanentemente. El concepto actual de la obra de arte como un valor de interés público es, en cambio, relativamente reciente y patrimonio sólo de las sociedades avanzadas.
Los grandes museos son depositarios de colecciones reales y eclesiásticas. Los reyes y los Papas ejercieron de mecenas rodeándose de artistas. A imitación de ellos, los altos dignatarios y los nobles, hicieron lo propio, siguiendo este ejemplo mas adelante la burguesía
Hoy, un coleccionista de arte no es siempre un miembro de la clase en el poder, ya que el mercado ha sustituido a la clase social y cualquiera que tenga dinero puede convertirse en un coleccionista. En la actualidad hay un abanico muy grande y variado de compradores que va desde instituciones públicas y toda clase de entidades hasta particulares.
El Museo del Grabado Español Contemporáneo de Marbella no debe sus fondos a colecciones reales como sí ocurre con los grandes museos de Europa, entre otros podemos citar el museo del Louvre, el museo del Prado, la National Gallery o la A1bertina de Viena, etc.
El museo se inauguró en noviembre de 1992 gracias a la donación del Dr. José Luis Morales y Marín, dedicado a la investigación de arte español de los siglos XVII y XVIII, investigaciones que no le encerraron en una burbuja temática, ya que, como hombre de su tiempo, a nivel personal se interesó por la producción de artistas contemporáneos y buena prueba de ello es la colección que legó para que el museo pudiera abrir sus puertas. José Luís Morales hasta su fallecimiento en 1998 donó al museo 1350 obras en 1992, 28 en 1995 y 53 en 1998. En total la donación del fundador y primer director del museo fue de 1431 piezas.
El museo cuenta en la actualidad con unas cuatro mil obras realizadas con técnicas diversas: grabado (aguafuertes, puntas secas, estarcidos…), litografía, serigrafía, xilografía, las técnicas aditivas, así como la estampa digital. A la colección de estampas se debiera añadir un importante fondo constituido por los denominados libros de artistas.
¿Cómo se ha formado la colección? La primera respuesta, a considerar como punto de partida la proporciona la donación de José Luís Morales Marín; a ésta hemos de citar un largo listado de donantes: artistas, particulares, instituciones y entidades diversas; las compras del propio museo en ferias de obra gráfica como ESTAMPA, y por último hemos de citar la celebración de los “ Premios Nacionales de Grabado”, a los que pueden concurrir artistas españoles o extranjeros residentes en España, pasando las obras galardonadas a formar parte de la colección del museo con un total aproximado de veinte grabados.
Entre los artistas hemos de citar y agradecer la generosidad de, entre otros, a Luís Caruncho y José Hernández, ambos patronos de la fundación y reconocidos artistas, Manuel Ángeles Ortiz ( legado por la familia) Enrique Brinkmann, José Manuel Broto, Rafael Canogar, Eugenio Chicano, Alfonso Farreras, Luís Feito, Feliciano, Francisco Gordillo, José Guerrero, Josep Guinovart, Joan Hernández – Pijuan, Rosa Mirambell, Manuel Rivera ( donación hecha por su viuda), Carlos Saenz de Tejada Benvenuti, Salvador Victoria, Antonio Saura, Eduardo Urculo, Alicia Vela y la familia Vilató Ruiz.
Entre las asociaciones destacan: Asociación Cultural Cruce, Asociación de amigos del MGEC, Asociación de amigos Museo Extremeño, Asociación de amigos de grabadores de Córdoba, Calcografía Nacional, Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Marbella, Excmo. Ayuntamiento de Alcalá la Real, Excmo. Ayuntamiento de Antequera, Facultad de Bellas Artes de Barcelona, Fundación Málaga, Fundación Luís Seoane y la Fundación Camón Aznar. Omitimos citar las donaciones hechas por particulares por respeto a su intimidad.
Aparte de las cuatro mil estampas de la colección el museo tiene una importante colección de los denominados libros de Artista. Aproximadamente podemos hacer referencia a unos ochenta realizados con diversas técnicas: impresión, serigrafía, impresión digital, aguafuerte y aguatinta, collage, aguada, fotografía analógica, electrografía, tinta china, serigrafía, pintura, aguada y grafito, collage con tempera, dibujo a tinta sepia, pintura y estampación, collage y gofrado, recortable y desplegado, litografía y collage.
Otro punto y aparte lo constituyen los cerca de noventa Ex-Libris obra de José Hernández, dedicados a personalidades del mundo de la cultura. Entre otros citaremos los realizados para Víctor Nieto, Antonio Bonet Correa, Ángel González, Francisco Nieva, José Corredor Matheos.
La colección cuenta con obras de las consideradas primeras espadas, no sólo en el campo artístico sino también en el del mercado como son, entre otros, Pablo R. Picasso, Joan Miró, Antoni Tàpies, Antonio Saura, Manolo Millares… Otro punto interesante es que en la colección hallamos obras de artistas pertenecientes a las diversas autonomías del Estado Español.
El estilo de la colección puede calificarse de entrada y de forma genérica en realista y abstracto. Dentro de estos dos grandes bloques pueden hacerse subdivisiones. Hemos de poner de relieve que hasta finales de los años cuarenta el estilo seguido por los artistas es el realista, apareciendo a finales de esa década producciones próximas a la abstracción y al surrealismo. En los años cincuenta los artistas viajan a París, y en la ciudad de la luz se abren nuevas perspectivas al poder analizar obras entre otros de Wassili Kandinski, Paul Klee, Jean Dubuffet, Pablo Picasso, Víctor Vasarely y los artistas de la vanguardia rusa. No puede dejarse de lado la celebración de las Bienales Hispanoamericanas de Arte, que conectaron a artistas españoles con vanguardias hispanoamericanas.
En el campo de la abstracción es observable en la colección un claro dominio de las tendencias constructivistas y cinéticas con obras de Eusebio Sempere, uno de los pioneros en el cinetismo, que durante su estancia en París y posteriormente en España a partir de los años sesenta llevó a cabo un trabajo ejemplar. Otro nombre es Luís Caruncho con su investigación profunda de la forma, y que por su entusiasmo como patrono por el museo ha cedido prácticamente toda la obra gráfica que ha realizado. Otros nombres importantes son los de Salvador Victoria, Pablo Serrano, Gerardo Rueda, Luís Feito, Lucio Muñoz, Rafael Canogar, Ràfols-Casamada (abstracción poètica).
Un gran número de las estampas siguen estilísticamente el realismo. Un realismo que tiene sus raíces en la obra de Francisco de Goya, en el expresionismo alemán del grupo Der blaue Reiter (El jinete azul), en los carteles soviéticos del periodo 1917-1923, en el de los cartelistas de la 2º República y de la Guerra Civil Española, entre otros citaríamos la producción de Josep Renau y su famoso libro La funció social del cartel en el que defiende el realismo. Un realismo imperante en las obras con mensaje crítico a una realidad no deseada.
Son obras a considerar como una lección de historia que abarca desde el periodo de la Segunda República Española, con la producción de Rodríguez Luna y su serie dedicada a Méjico, realizada en 1940 y en la que observamos influencias de la obra de Picasso y de los muralistas mejicanos hasta la actualidad.
En la inmediata posguerra impera hasta los años cincuenta un realismo basado en la tradición española del Siglo de Oro, seguidor de aquella proclama de Eugeni d’Ors Volvamos al Museo del Prado, rechazándose en consecuencia todo aquello que pudiera conectarse con la vanguardia imperante en Europa. Es a partir de finales de los años cuarenta que los artistas reaccionan y miran más allá de nuestras fronteras.
Hasta la muerte del dictador en 1975 aparecen grupos e individualidades que expresan con su obra su disconformidad con el Régimen. De esta producción el museo posee obras de Agustín Ibarrola y Juan Genovés, en las que siguiendo de cerca la producción de Estampa “Popular” se pone en evidencia las cargas policiales en manifestaciones, la vida en la cárcel, el trabajo en la mina, etc. En esta línea podemos situar la obra de Alvares, perteneciente a una generación posterior.
Un grupo muy crítico con la dictadura es “El Equipo Crónica”, formado por los pintores Rafael Solbes y Manolo Valdés, que hacían una feroz crítica basándose en obras de finales del S. XIX como es Subratllar l’imagte (1975) basada en el cuadro de Ramón Casas Garrote de 1894. Sus obras introducen un sistema icónico en el que actualizan su mensaje utilizando elementos procedentes de otras pinturas.
Se expone otro tipo de producción en los que el anonimato, la masificación y el silencio son los protagonistas como ponen de relieve las obras de Equipo Realidad, Eduardo Úrculo, Rafael Canogar y la serie Manipulaciones (políticas, eróticas, sociales) realizadas en 1972 por Darío Villalba.
Otro registro diferente nos lo proporcionan obras metafóricas y evocadoras de personajes imprescindibles en nuestra historia reciente como son los homenajes a poetas, escritores y políticos que fueron ejecutados bien durante la guerra o sufrieron prisión hasta morir como es el caso de Federico García Lorca a quién dedican obras Arman, Caballero, Corneille y Naranjo; o Caballero al poeta Miguel Hernández. El museo tiene también una bella estampa de Eugenio Chicano dedicada al poeta Antonio Machado y una de Alcorlo dedicada al recordado Tierno Galván. Otros bloques de obras viene marcado por el costumbrismo con temas dedicados a Andalucía; el mundo de los toros, desnudos, etc. El museo también tiene obras del poeta Joan Brossa y del artista conceptual y multimedia Antoni Muntadas.
Obras que nos hacen reflexionar sobre un pasado reciente pero que abren una puerta al futuro, un futuro en el que el artista puede renovar, puede innovar situándose en esa esfera de la globalidad sin perder su idiosincrasia.

Inma Julián
Catedrática de Historia del Arte, Universidad de Barcelona y
Patrona de la Fundación Museo de Grabado Español Contemporáneo